INSCRIPCIONES ABIERTAS EN CADA UNO DE NUESTROS TALLERES , Y AHORA SESIONES INDIVIDUALIZADAS...
TODO EL AÑO
musicapicara@gmail.com

martes, 15 de septiembre de 2009

UN POCO SOBRE TRADICIÓN

"¡Es que uds no ven, no sienten!". Nadie ripostó ante la frigidéz existencial que les enllaga. Bueno, estos momentos son geniales para los creadores en el reto de interpretar datos, hechos y generar pensamiento estético, preclaro, útil, y muy lúdico.
Hay una discusión vieja sobre la tradición, que no cambia no debe cambiar, otros que sí que mira le pones un tecno y la gente lo va a bailar etc. etc., y quizás no nos llegan a decir para QUÉ sirve la tradición en un mundo virtual... nanotecnológico... vertiginoso ... ¿puede haber una conjugación significativa entre elementos de vanguardia que tienden a desplazar todo lo precedente?. La música es tensión y distensión, y el arte de conjugar tales extremos en sus matices hace mucho para dar con la Obra. Las culturas orales, étnicas, cíclicas, por naturaleza han preservado contenidos germinales que contrastan con una civilización del progreso y del tiempo lineal inexorable con replanteamientos y el derrumbe de paradigmas históricos, pero quizás mucho se trate de conjugación y del arte de ejercerla. En la película Contacto, protagonizada por Jodie Foster, hay una línea en la que dice, "¿qué haremos los humanos en esta adolescencia tecnológica?". En lo personal siento o sentipienso que independientemente de que amanezca atea o no, deprimida con una incierta afirmación para con la vida, al ver a los "Diablos Danzantes de Yare" creo en la transfiguración de nuestras inconsistencias (y creer es tanto como crear), en un abrazo entre la sombra y el ser, tal y como lo planteaba Jung, no por nada son patrimonio intangible de la humanidad. Liscano decía que estas celebraciones o rituales primigéneos nos acercaban a una psique original, genésica que experimentan aún hoy nuestros hermanos aborígenes, y el valor que para un urbano representa esta posibilidad radica en el intento, al menos, de rescatarnos una experiencia vital, de referencia, aunque tengamos otros puntos de partida o llegada, pero constituye, un punto del que puede y puede en forma sustantiva, surgir una verdadera "intuición racional ante el mundo", es decir, la filosofía nace, y de eso se olvidan muchos, de un impulso vital, intuición que reside en un hommo ludens, como diría el compositor cubano Leo Brower, hommo mantricus, poeta al fin y al cabo. Bien, con esto lo que quiero decir es que la tradición nos permite acceder a algo que llamamos, algo así, como espíritu. Pero, hay un nudo gordiano, toda tradición es ancestralidad como verdad y revelación, y es también atavismo, carga de interpretaciones prejuiciosas que estigmatizan la vida, ejemplos seculares son el machismo, la misoginia, y catervas de cargas que es preciso en cualquier contexto puntualizar, diseccionar, separar, para no proseguir los equívocos de esta hilación cultural. ENTONCES VITALMENTE LA TRADICIÓN HA DE PERMANECER PARA PRESERVARNOS EN LA ANCESTRALIDAD QUE NOS PROYECTA HACIA EL FUTURO, Y DEBE CAMBIAR PARA SUPERAR LOS ATAVISMOS. Conjugación de opuestos, detallada, ponderada, reconociendo matices y vitales contrastes.